Cierra Polyarc, el estudio de la saga Moss, medio año después de los despidos
El estudio de Seattle Polyarc ha cerrado. El estudio estaba especializado en realidad virtual, llevaba casi 12 años haciendo juegos y era conocido por la saga Moss. El equipo anunció el cierre en una breve publicación en LinkedIn: el desarrollo activo se da por terminado y los empleados se despiden unos de otros.
Antes, en marzo de 2026, Polyarc había reducido considerablemente su plantilla por dificultades de financiación. Unos seis meses después, la compañía anunció que cesaba su actividad.
Primero los despidos, después el cierre
No se sabe con exactitud cuántas personas han perdido su empleo. El estudio compartió un listado para reclutadores en el que figuran los empleados despedidos. En él aparecen casi 30 personas. Es posible que incluya también a quienes fueron despedidos en marzo, por lo que la cifra de despidos actuales podría ser menor.
El mensaje de despedida del equipo no menciona los motivos del cierre:
«Hoy termina una era para Polyarc. Durante casi 12 años hemos vivido juntos todos los altibajos emocionales que conlleva crear videojuegos, y ahora nuestro tiempo juntos ha llegado a su fin. Damos por terminado el desarrollo activo y nos despedimos unos de otros. Ha sido un honor trabajar juntos todos estos años y un privilegio sorprender y hacer felices a los jugadores. Gracias a todos en Polyarc, nuestro trabajo ha concluido».
Moss llegó a salir de la realidad virtual
Moss nació como una saga de realidad virtual sobre una pequeña heroína llamada Quill. Actualmente, la web del estudio recoge Moss: Book 1 y Moss: Book 2 en sus versiones de realidad virtual, Moss: The Forgotten Relic y Glassbreakers.
Más tarde, Polyarc reinventó la franquicia para plataformas convencionales. Moss: The Forgotten Relic salió en PC, PlayStation 5, Xbox Series, Xbox One, Nintendo Switch y Switch 2. Eso no bastó para salvar a la compañía. No se ha informado de qué pasará con los derechos de la saga ni con los juegos en las tiendas digitales.
Por qué los estudios de realidad virtual tienen cada vez menos margen
El cierre de Polyarc parece encajar en una tendencia más amplia. Tras la primera oleada de interés por la realidad virtual, los inversores y los propietarios de plataformas parecen haberse vuelto más cautelosos a la hora de invertir en contenido de realidad virtual. A los estudios independientes que construyeron su negocio en torno a los visores probablemente les cuesta cada vez más conseguir dinero para nuevos proyectos. Llevar Moss a consolas y PC parece un intento de encontrar público más allá del mercado de los visores. Sin embargo, adaptar una franquicia concebida para la realidad virtual exige recursos que a un estudio pequeño pueden faltarle.
Quienes más pierden son los empleados de Polyarc y los jugadores de la saga. A los fabricantes de visores tampoco les beneficia la marcha de un desarrollador experimentado. Los estudios que ahora están contratando podrían incorporar especialistas con experiencia en desarrollo para realidad virtual. Ese mismo día, Game Developer informó también de despidos en el estudio KO_OP. Todo indica que la ola de despidos y cierres en la industria del videojuego continúa por ahora.
Si la tendencia se mantiene, los estudios de realidad virtual que quedan probablemente planificarán lanzamientos multiplataforma desde el principio o buscarán un gran socio. Para un equipo pequeño, apostar por una sola plataforma parece cada vez más arriesgado.
Reacción de la comunidad
En la comunidad de X, el cierre de Polyarc se recibió sobre todo con tristeza y gratitud, no con enfado. Jugadores y desarrolladores califican la saga Moss como una de las mejores historias de la realidad virtual y agradecen al estudio el mundo de Quill. Compañeros de la industria —desde artistas de otros estudios hasta antiguos directivos de PlayStation— publican mensajes de despedida y desean suerte al equipo. Al mismo tiempo, hay un debate sobre las causas. Algunos culpan al reducido mercado de la realidad virtual y a las flojas ventas de la versión convencional, «plana», de Moss: The Forgotten Relic: pidieron el port, pero no lo compraron. Otros responden que la realidad virtual no tiene nada que ver: el estudio se enfrentó a los mismos problemas financieros que muchos otros tras la cancelación de un gran proyecto y los despidos de primavera.
«Polyarc Games cierra. Es increíblemente triste. Id a jugar a Moss: The Forgotten Relic: es una aventura encantadora con otro ratoncito perfecto».
— @Bandygrass (X)
«Exacto. Polyarc Games ha cerrado porque la versión convencional de los libros de Moss no se vendió lo suficiente, aunque muchísima gente la pedía. Hablar no cuesta nada: esa gente nunca lo respaldó con una compra. Lo mismo pasó con Japan Studio y BluePoint».
— @eFragileExpress (X)
«Gracias por todo, @PolyarcGames. Buen viento y buena mar».
— @ShawnLayden (X)
¿Qué acabó con Polyarc: los errores de la dirección, la fuga de inversión de los videojuegos o la apuesta por un nicho reducido?