Los empleados de King se preparan para la huelga: el estudio de Candy Crush se niega a firmar un convenio colectivo
Los empleados de King, desarrolladora de Candy Crush y filial de Microsoft, se preparan para ir a la huelga. Durante algo más de un año, Unionen, el mayor sindicato de Suecia, negoció con el estudio un convenio colectivo, pero las conversaciones han llegado a un punto muerto. Si las partes no llegan a un acuerdo, los trabajadores dejarán de trabajar el 25 de septiembre de 2026.
El sindicato reconoce que las condiciones laborales en King son buenas. Los trabajadores quieren tener más influencia sobre las condiciones de trabajo y las normas de la empresa. La dirección del estudio afirma que ha decidido no firmar un convenio colectivo.
Las reivindicaciones de los trabajadores
Según Unionen, el sindicato representa a una «parte significativa» del personal de oficina de King. La organización asegura que la campaña por el convenio colectivo se sostiene gracias a la implicación de los propios trabajadores. Sus reivindicaciones se reducen a dos puntos:
- más garantías de estabilidad en el empleo;
- más influencia sobre las condiciones de trabajo y las normas de la empresa.
Un representante del sindicato explicó a Game File que los afiliados tienen buenas condiciones de trabajo en King, pero quieren más autonomía. «Nuestros afiliados en King quieren un convenio colectivo que les dé más influencia sobre sus condiciones laborales», dijo.
Mediación y huelga de solidaridad
Unionen notificó a King la convocatoria de huelga el 15 de septiembre, tras lo cual comienza la mediación. La Oficina Nacional de Mediación (Medlingsinstitutet) designará a un mediador que intentará que las partes lleguen a un acuerdo. Si no se consigue, la huelga comenzará el 25 de septiembre.
El 17 de septiembre, otros tres sindicatos suecos —Naturvetarna, DIK y Akademikerförbundet SSR— anunciaron una huelga de solidaridad en apoyo de Unionen.
La postura de la empresa
La directora de operaciones de King, Ulrika Höjgård, insiste en que el estudio ofrece «condiciones de empleo justas y competitivas».
«Estamos convencidos de que nuestros beneficios y condiciones igualan o superan lo que establecería un convenio colectivo. También hemos construido un diálogo constructivo con los representantes sindicales locales. Aunque hemos decidido no firmar un convenio colectivo, seguimos dispuestos a mantener un diálogo respetuoso y abierto sobre los temas que importan a nuestros empleados».
Qué significa esto para la industria
Las posturas de las partes difieren en cuanto al grado de formalidad con el que deben fijarse las condiciones de trabajo. La empresa se apoya en sus propios compromisos, mientras que los trabajadores buscan garantías contractuales. Probablemente, el sindicato parte de la idea de que unas condiciones establecidas unilateralmente por el empleador también pueden ser revisadas por él de la misma manera.
En Suecia, los convenios colectivos son tradicionalmente la base de las relaciones laborales, por lo que es probable que otros estudios de videojuegos suecos y sus empleados sigan de cerca el conflicto en King. Si King firma un convenio bajo la amenaza de huelga, los trabajadores de empresas que aún no tienen este tipo de acuerdos contarán con un argumento de peso.
El conflicto se produce en un contexto de fortalecimiento de los sindicatos en la industria del videojuego, también en los estudios de Microsoft. El sector atraviesa oleadas de despidos, y las garantías de empleo parecen estar convirtiéndose en una de las principales reivindicaciones de los desarrolladores. Los empleados de King, por su parte, buscan protegerse frente a un posible empeoramiento futuro de sus condiciones, y no se quejan de las actuales.
Si la huelga sigue adelante, el estudio podría sufrir retrasos en las actualizaciones de Candy Crush y otros proyectos que reciben contenido de forma regular. Si la mediación no da resultado, King tendrá que elegir entre mantener su postura y la paralización del trabajo de una parte significativa de su plantilla.
Reacción de la comunidad
En X, la reacción a la próxima huelga en King es por ahora discreta y claramente dividida. En el segmento gamer angloparlante predomina la solidaridad con los empleados: se reprocha al estudio que, pese a los enormes ingresos de Candy Crush y formar parte de Microsoft, lleve más de un año negándose a firmar un convenio colectivo, y se anima a los jugadores a borrar el juego. El público hispanohablante de Xbox reacciona más bien con humor: que las abuelas que juegan a Candy Crush estén atentas a las noticias. En el feed sueco, el tono es más duro y escéptico: el conflicto se compara con los casos de Tesla y Spotify. Algunos comentaristas creen que los sindicatos presionan a una empresa cuyas condiciones ya no son peores que las de un convenio, y que esto ahuyentará a las empresas de Suecia. Otros, en cambio, señalan que aquí, a diferencia de Tesla, son los propios empleados quienes luchan por el convenio, y dudan de que vayan a ir a la huelga el 25 de septiembre.
«Cómo va a comprar la gente su juego si no pagan a sus trabajadores»
— @Harunakama1 (X)
«Si se ataca a empresas sin convenio aunque sus empleados ya tengan condiciones iguales o mejores, lo que crece es más bien el rechazo al sindicato. Además, es una advertencia para no abrir un negocio en Suecia y un motivo para irse de aquí.»
— @StefanHamilton (X)
«Si juegas a Candy Crush y te importan los derechos laborales, deberías borrar el juego de tus dispositivos. El estudio King ha pasado al ataque contra los sindicatos de desarrolladores, como antes hicieron Tesla y Spotify.»
— @Ac3Tones (X)
¿Qué hay detrás de la negativa de King a firmar un convenio colectivo: ahorro en personal, confianza en sus propias condiciones o miedo a perder flexibilidad?